Argentina

Argentina y Francia se llevan los premios de la clasificación

Argentina

Fuente: FIFA | Foto: Jorge O. Martinez / CentroDeportivo.com

Argentina finaliza el año en la cima del mundo, líder de la última Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola de 2016 por delante de sus vecinos brasileños, que terminan segundos. Por ello, la Albiceleste recibe el premio a la «Selección del año» de manos de Bélgica, a quien superó el pasado mes de abril en la cumbre, de donde no se había bajado en las siguientes ocho ediciones del ranking. En total, los argentinos ganaron diez de sus quince choques en 2016, perdieron tres y empataron dos.

Los de Edgardo Bauzá conforman el 9.º equipo con la mejor trayectoria, pero la distinción a la «Selección con la mejor trayectoria» —aquella que ha ganado el mayor número de puntos en la clasificación desde diciembre de 2015— se la lleva Francia, finalista de la Eurocopa de la UEFA 2016. Los bleus ganaron trece de sus diecisiete partidos este año, empataron tres y solo perdieron el encuentro más importante de los últimos tiempos para ellos: la final continental contra Portugal, en la prórroga. De hecho, los argentinos también saborearon la amargura de la derrota en su propio campeonato continental, al perder contra Chile en la tanda de penales el pasado mes de junio. A pesar de que comparten esta mala experiencia, también comparten un lugar en la historia de la clasificación gracias a los premios de 2016.

Higuaín, siempre en el radar

Higuain

Por: Dario Bardi | Photo: Jorge O. Martinez / CentroDeportivo.com

El público argentino del fútbol suele ser muy exigente y exitista. Ante una dura derrota, siempre hay 1 o 2 únicos “responsables” sobre los que se les pone todo el peso de la frustración. El caso de Gonzalo Higuaín es elocuente. Sus fallidas definiciones en las últimas finales perdidas lo pusieron una y otra vez en el centro de la polémica. Esto lo apartó de la Selección Argentina, pero solo por un breve tiempo.

En su segunda convocatoria al frente del equipo, el entrenador Edgardo Bauza decidió el retorno de Higuaín para la doble tanda de Eliminatorias Sudamericanas. Su buen presente en la Juventus, a donde llegó esta temporada en uno de los pases más caros de la historia, le renovó sus posibilidades con la camiseta celeste y blanca. Sin embargo, deberá luchar por un puesto con Lucas Pratto, que anotó un tanto ante Venezuela y rindió positivamente en sus primeras experiencias internacionales (esto, si Bauza decide no cambiar el esquema, con 1 delantero de área acompañado de 3 futbolistas de buen pie a su alrededor).

Sin Messi, con sufrimiento

Sin Messi, con sufrimiento

Por Dario Bardi / Foto: Jorge O. Martinez / CentroDeportivo.com

La renuncia de Lionel Messi a la Selección Argentina, luego de la Copa América Centenario, tuvo mucha repercusión a nivel local e internacional. Afortunadamente, esta decisión duró un suspiro y bajo el mandato del nuevo entrenador Edgardo Bauza, el astro del Barcelona se volvió a poner la camiseta celeste y blanca.

En esta serie de 2 partidos de Eliminatorias Sudamericanas, Messi jugó en solo 1 de ellos, con victoria como local sobre Uruguay 1 a 0, con gol del propio rosarino. Para el encuentro ante Venezuela, en Mérida, se decidió preservarlo debido a que se resintió de una lesión, aprovechando también que, a ese momento, Argentina se encontraba liderando el certamen clasificatorio al próximo Mundial. Y fue precisamente en ese encuentro donde Argentina tuvo uno de los rendimientos más opacos del último tiempo, ante el rival que menos puntos cosechó al momento.

Venezuela contó con el fervor de todo su público y, en un partido que no mostró grandes diferencias de ningún lado, tuvo la puntería suficiente como para ponerse 2 goles arriba. En el segundo tiempo, Argentina, a fuerza de actitud y coraje, sin juego fluido, logró emparejar el marcador, con goles de Lucas Pratto (una de las caras nueva de la era Bauza) y de Nicolás Otamendi.

La AFA, un total desconcierto

La AFA, un total desconcierto

En el mundo del fútbol, Argentina viene siendo noticia. Y no precisamente por sus logros en la cancha, en donde acumula 23 años sin festejos, sino por las situaciones insólitas que se dan en el plano dirigencial. La reciente renuncia del entrenador Gerardo Martino, luego de que muchos de los clubes rechacen las convocatorias de sus jugadores de cara a los próximos Juegos Olímpicos, fue otro hecho que demuestra la absoluta desorganización que vive el fútbol argentino. Repasemos algunos puntos para demostrarlo:

LA AFA, ACÉFALA: luego de una intervención de FIFA (ahora postergada) que derivó en la renuncia del presidente de AFA, Luis Segura, una Comisión Fiscalizadora se está haciendo cargo de las altas decisiones. No hay precisiones sobre una futura elección.

EL TORNEO DOMESTICO, UNA INCOGNITA: previo al último certamen ganado por Lanús, desde la Segunda División ascendieron 10 equipos. El propósito era federalizar el campeonato. Pero muchas cosas no fueron tomadas en cuenta, como los extensos viajes que muchos de los equipos con escaso presupuesto debían hacer. El torneo de Primera División es ahora de los más superpoblados del mundo (30 equipos). El formato que pudimos apreciar en la última temporada fue insólito: 2 grupos de 15, en donde los 2 primeros debían disputar una final en cancha neutral. Más allá de no hacer un torneo “todos contra todos”, promediando el campeonato muchos equipos no jugaban por ningún objetivo importante.

Messi missed his chance, don’t miss yours

Chile seized their chance

by Carlos D. Mojica () | Photo by Jorge O. Martínez

“Messi missed.” Despite the tragic connotation it carries, there’s a certain beauty in the alliteration of what has undoubtedly been the most uttered phrase over the last week. Though understandable – after all this is a Messi-led Argentina that failed to win its third final in three years – to focus solely on the failure of Argentina is to do a disservice to the achievements of a Chilean team that is beginning to etch itself into the collective memory of soccer fans.

Make no mistake about it: this is the greatest Chilean team of all time, featuring a golden generation of players the likes of which may not be seen again. While Argentina boasts the likes of Lionel Messi, Angel Di Maria, and Javier Mascherano, Chile has players of similar caliber who not only play like a cohesive unit, but lack the type of egos that have been the downfall of so many other talented sides.

Messi’s decision to retire hijacked all of the sports headlines, ignoring another Argentine who – though absent from the stadium – had arguably greater influence in the match than any player on either squad. That Argentine is Marcelo “El Loco” Bielsa. Bielsa, whose famed antics have gotten attention as much for their eccentricity as for their effectiveness, is the architect behind La Roja’s high-energy style, a style that continues to be used today, five years after his departure.

It was Bielsa’s ideology that shaped the players of Chile’s golden generation and created a style that has become so associated with the team that it seems absurd to imagine any other national side using it to the same effect. The current Chilean squad is the epitome of Bielsismo, an ideology that promotes playing soccer that is fast, energetic, vertical, and attractive. In other words, this team and its approach to the game are Marcelo Bielsa’s greatest contribution to soccer.

OPINIÓN: Argentina padece por la falta de contundencia

Argentina recibe medallas de subcampeón de Copa América Centenario

Las recientes finales de campeonato perdidas por la Albiceleste tienen como factor común la falta de efectividad de cara al gol por el poco temple de sus jugadores.

Por Orestes Membreño

Sin duda que el peso ofensivo de Argentina no puede recaer solamente en la figura de Lionel Messi, es imposible que La Pulga sea el que tire un centro y vaya a rematarlo, que haga una pared con sí mismo, es decir, que inicie la jugada y sea quien la concluya en la red rival.

Si bien Argentina ha tenido solidez defensiva (en Copa América solamente recibió dos goles) este trabajo no se ve compensado en el aspecto ofensivo, especialmente en partidos decisivos en los que a los delanteros argentinos pareciera que “les tiemblan las patas”, como se dice popularmente.

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